jueves, 4 de abril de 2013

El automovil como dispositivo digital integral



El mejor escenario para el futuro del automóvil es su integración completa en el entorno urbano. Esta tesis se fundamenta en una tendencia que todavía no ha encontrado su madurez y quizá tarde unos cuantos años en completarse, pues depende del alineamiento digital entre el automóvil y la Ciudad Inteligente. Si en otra entrada se hablaba de que automóvil (y los medios de locomoción en general) no puede quedarse aislado de la progresiva tendencia hacia la ubicuidad digital y un proceso de urbanización que contempla la ciudad como software, son muchos ya los indicios que hacen pensar que éste terminará convirtiéndose a medio plazo en un dispositivo digital capaz de centralizar múltiples actividades y servicios, tanto internos (relativos a la vida en el interior del vehículo) como externos (relativos a la vida urbana y doméstica del usuario), es decir un dispositivo de gran alcance que englobe el entorno digital del usuario.

La conectividad es un elemento de primer orden no sólo para la extensión de la gama de funciones en el vehículo, sino también ante los usos futuros relacionados con todo tipo de servicios dispuestos en el medio urbano y en el entorno íntimo del usuario. Mientras que en medios como Wired se considera que en 2016 la mayoría de los compradores en mercados de automoción maduros (EE.UU., Europa occidental) tendrá en cuenta la capacidad de los vehículos para acceder a información-basada-en-Web como un criterio clave en la compra de un coche, la firma de investigación iSuppli señala que el 25% de los automóviles estarán conectados a Internet en 2015. Algunos ejemplos pueden servirnos como parámetro de las posibilidades potenciales en el cambio conceptual* y funcional del automóvil .

1. Mbrace2 es un sistema telemático diseñado por Mercedes-Benz que incluye diferentes aplicaciones relativas tanto al uso de diferentes plataformas de Social Media (Facebook, Yelp) como a comandos de navegación y utilidades conectadas a traves del smartphone (copiloto virtual, diagnóstico remoto del vehículo y del entorno, etc)

2. Una de las nuevas características introducidas por Ford en el International Consumer Electronics Show 2012 (CES) fue una versión actualizada de su aplicación Sync Destinations, compatible con control de voz activado. Los usuarios pueden reportar incidentes de tráfico para compartir con la comunidad de la aplicación Sync Destinations, aprovechar la red de datos de su smartphone para descargar direcciones y destinos directamente a su vehículo, etc.

3. BMW ConnectedDrive es un sistema de asistencia e información que combina aplicaciones online, asistencia al conductor y soluciones de integración de dispositivos móviles. El sistema abarca una experiencia de uso en diferentes categorías: gestión del vehículo, office y telefonía móvil, sistemas de asistencia a la visibilidad, viajes y navegación, asistencia a la conducción, entretenimiento, movilidad interconectada (Internet), etc.

* En otro orden de cosas, Concept Cars como The Toyota Fun VII proporcionan indicios y señales innovativas en un plazo más o menos extenso.

viernes, 22 de marzo de 2013

Aprendiendo de Las vegas: el orden dificil



Hace unas semanas una empresa me encargó un estudio sobre seguridad en plataformas online, con más detalle, un análisis semiótico sobre símbolos, iconos y mensajes relacionados con las seguridad incluidos en portales online, redes sociales, webs de compra, etc. Eso me llevó no sólo a repasar algunos libros de semiótica sino también otros tantos que se ocupan de un modo u otro de establecer análisis simbólicos sobre temas dispares. Entre ellos, dos libros de arquitectura que, cada cual a su manera, van más allá del formalismo material y se inmiscuyen en las rendijas de dos ciudades: Delirio de Nueva York (Rem Koolhas, 1978) y Aprendiendo de Las Vegas (Robert Venturi, 1977). Curiosamente, ambos se publicarían en la misma época con fines bien distintos. Incluyo un breve fragmento del segundo, donde se pone en juego la dificultad de visualizar el orden en un entramado que en apariencia ejercita su fuerza hacia el caos y el ruido. En realidad, no se trata de un libro sobre Las Vegas, sino de un libro sobre la simbología de la forma arquitectónica tomando como base dicha ciudad. Los estudios de tendencias también requieren de ese tipo de análisis: sacar a superficie el orden oculto de las cosas.


Según Henri Bergson, el desorden es un orden que no podemos ver. El orden que emerge del Strip es complejo. No es el orden rígido y fácil del proyecto de renovación urbana o diseño total a la moda en las megaestructuras. Muy al contrario, es la manifestación de una tendencia opuesta dentro de la teoría arquitectónica... El orden del Strip no excluye, sino que incluye. Incluye a todos los niveles, desde la mezcolanza de usos del suelo aparentemente incongruentes hasta la mezcolanza de medios publicitarios aparentemente incongruentes más un sistema de motivos de restaurante neo-organicistas o neo-wrightianos en vulgar formica. No es un orden dominado por el experto y fácil para el ojo. El ojo en movimiento en un cuerpo en movimiento tiene que esforzarse por captar e interpretar una gran variedad de órdenes cambiantes y yuxtapuestos, parecidos a las configuraciones variables de la pintura de Victor Vasarely. Esta es la unidad que mantiene, pero sólo mantiene un control sobre los elementos contradictorios que la componen. El caos está muy cerca. Su proximidad y el deseo de evitarlo da fuerza.

Extracto de Robert Venturi, Apendiendo de Las Vegas, GG, 2008 (1977), pp.78-79.